
“Estoy creando una playa al estilo Ibiza. Quiero traer Ibiza a Mar del Plata, donde la gente no sólo venga a tomar sol, sino que también se prenda en un ’after Beach’ a tomar sol y tomar unos tragos”, ha declarado Ricardo Fort, un joven millonario algo excéntrico, durante la inauguración de su nuevo parador en Mar del Plata.
Ricardo Fort, heredero del capital que su abuelo también llamado Ricardo hizo en la industria del chocolate, ha comprado su fama, se ha introducido en las televisiones a golpe de talonario participando en diversos programas de tele realismo como “El musical de tus sueños” y anoche, de alguna manera, culminó su peregrinar hacia la popularidad debutando con su propio programa “Fort Show”.
Ibiza es un modelo de negocio turístico sin duda atractivo, puntualizar cuales son las singularidades que llevan a empresas e instituciones a inspirarse en Ibiza como patrón a seguir para emprender nuevos negocios o intentar acometer un cambio de imagen para un destino, es complicado, todos sabemos que Ibiza evoca en nuestra mente una maravillosa fusión entre el turismo de sol y playa y turismo nocturno, es como la primera impresión que en este momento percibimos de Ibiza, lo que nos trasmite la marca Ibiza, pero sin duda hay mucho más.
Yo diría que forman parte fundamental de este cóctel el turismo cultural y el interés etnológico referido a la forma de vivir actual, que mantienen importantes matices diferenciadores desde la época hippie, es cierto que los usos y costumbres ibicencos anteriores y milenarios fueron la semilla, el primer foco de atracción, pero lo cierto es que la actual Ibiza joven es heredera de los valores de tolerancia, de fusión cultural que comenzó a fraguarse décadas antes y que coincide con el auge de la época hippie pero que sirvió de reclamo para otras tendencias culturales y artísticas.
La fórmula sol y playa más disco y copas parece otro modelo de negocio, parece conceptuar otro momento de ocio que al igual que el modelo house mas atardecer mas copas iniciado por Café del Mar o el de las macro fiestas de absoluta raigambre y autoría de las discotecas de Ibiza, encuentra otros lugares para emular esa pasión por el hedonismo mas primitivo y sensorial en el que confluyen todas estas tendencias.
Son modelos que han probado su éxito en Ibiza y que seguramente funcionen en otros muchos lugares del planeta, pero Ibiza está en Ibiza, en definitiva las playas de Ibiza, sus paisajes y atardeces son inamovibles, esto está claro, de manera que resulta divertida la idea de querer llevar Ibiza a ningún sitio, ni siquiera pensar en hacer una imitación medianamente pasable y sostenerla durante algún tiempo, no hay dineros que decimos algunos. Y llegado a este punto solo resta decir que el espíritu de Ibiza tampoco es fácilmente exportable, que es muy de agradecer que personajes como este pongan en boca de cada vez mas personas en todo el mundo el nombre de Ibiza, especialmente para el que escribe es interesante ver como la marca Ibiza se abre camino en América latina, porque ya sabemos de fiestas y otros eventos que se han celebrado en diversas capitales como recientemente ha ocurrido con la fiesta “Hora Cero Bogotá” en la que participaron Pachá, Space y el Divino, se lo contábamos en este post.
Realmente es muy positivo que una marca adquiera fama en nuevos dominios, en otras tierras, es síntoma de renovación, de carisma adquirido de solidez y solvencia, de futuro.
Etiquetas: marca Ibiza, Ricardo Fort Ibiza
