Camino de Ibiza hacia el turismo natural
Si pregunta usted a cualquier europeo que le diga algo sobre ibiza posiblemente todos le dirán más o menos lo mismo: “Es donde está la marcha”. Durante varias décadas esta isla situada entre las costas españolas y africanas ha sido bien conocida por sus fiestas salvajes, sus animadas discotecas y una vida nocturna caótica en todos sus sentidos.
Pero aunque aún pueda encontrar en Ibiza una buena fiesta si es lo que está buscando, cada vez se pierde más la focalización en la fiesta como único atractivo de la isla, de manera que cada vez es más usual encontrar a otros visitantes alejados de las grandes multitudes nocturnas, eligiendo una forma más calmada de disfrutar su estancia.
Los lugareños siempre han sido tolerantes con la marca de Ibiza como destino de ocio nocturno a causa de los ingresos monetarios que esto aporta. Muchos propietarios de casas y apartamentos han hecho cada año un buen negocio alquilando sus viviendas, debido a una demanda asegurada durante los meses fuertes. Pero hay otra parte de la isla, y la gente de la que esta gente forma parte está empezando a ser valorada por los visitantes.
Más allá de las macro-discotecas, existe en Ibiza un verdadero mundo de paz y bienestar. Sus aguas son transparentes y limpias; su entorno y naturaleza digna de explorar y admirar, y los lugareños amables y educados en el trato.
Por lo tanto, cuando esté aquí es recomendable pararse un momento a pensar en todo lo que la isla le puede ofrecer; no importa la dirección que elija; allá a donde vaya encontrará atractivos pueblos, inigualables playas naturales y una serenidad que nunca hubiera imaginado en esta isla “fiestera”
Hágase amigo de algún ibicenco y posiblemente acabará diciéndole dónde encontrar la Atlántida. No estamos hablando de la literaria ciudad hundida en el mar.. La versión ibicenca de la Atlántida es una minúscula pero despampanante playa con una cueva natural. La Diosa Shiva está representada en dibujos dentro de la gruta; diciéndose que se encarga de proteger todo ese bello entorno.
Desgraciadamente, aunque la naturaleza interior de Ibiza sea preciosa, es bastante menospreciada por sus muchos de los que visitan la isla. Aquellos que solo vienen por las discotecas nunca verán las románticas viñas que salpican el paisaje. Tampoco disfrutará de los caóticos pasajes y calles que forman parte de su ciudad Antigua.
Es precisamente esta parte de Ibiza la que está intentando promocionar con más fuerzas desde los organismos oficiales de la ciudad, de manera que, sin dejar de lado el legado y la fuerza que las discotecas han dado a la isla durante las últimas décadas, se dé oportunidad a que la isla, con su belleza intrínseca, hable por si misma
Aquellos con espíritu aventurero podrán disfrutar de los numerosos deportes acuáticos que se pueden realizar en la isla así como aprovechar las numerosas playas rocosas para hacer un poco de escalada. Incluso las familias podrán encontrar un lugar perfecto para disfrutar de un tiempo soleado donde olvidar sus preocupaciones y desconectar realmente del estrés diario. En definitiva, no importa la edad que tengas o lo que quieras de Ibiza, la isla tiene todo lo que tus expectativas pueden desear.